A raíz del post que escribí sobre los buscadores ecológicos, recibí varios comentarios desmintiendo lo que en ese post afirmaba sobre Ecoogler, del que dudaba que hiciera donaciones para la repoblación del Amazonas como prometía.
Así que escribo este post para aclarar que Ecoogler sí cumple lo que prometía, y tengo también que agradecerle que haya cambiado su interfaz, ya que incluye ahora enlaces y textos explicativos sobre su funcionamiento, se puede descargar en pdf su acuerdo con Aquaverde para la repoblación forestal, incluso ahora muestra unas ilustraciones que contabilizan los árboles plantados, como ya hacía Ecocho.
Ahora se muestra así:

La verdad es que Ecoogler necesitaba mostrar estos datos, ya que en los tiempos que corren era difícil creer que una iniciativa como ésta era meramente altruista, y hasta ahora este portal no ofrecía ninguna garantía de fiabilidad.
En cualquier caso, sólo quería dejar clara la verdad sobre Ecoogler, invitaros a usarlo y dedicarle mis mejores deseos!
Gracias a Tolo y Mikimanel por sus aportaciones:)
Desde hace bastante tiempo me vengo encontrando apuntes sobre el lanzamiento de nuevos buscadores “ecológicos” o responsables de algún modo con el medio ambiente.
En un primer momento proliferaron las versiones de Google en negro, basándose en el hecho de que la visualización de diferentes colores consume diferentes cantidades de energía en los monitores de ordenador (lo cual se ha confirmado recientemente como falso por estudios). Se argumenta que un monitor operando en blanco usa 74 watt, mientras el mismo monitor en negro usa 59 W. El primer buscador de este tipo fue Blackle, desarrollado por la empresa “Heap Media Australia”, que fue lanzado en enero de 2007.
A raíz de él se crearon diferentes variaciones: Blackles, EcoBuscador, GoogleLightOff (en España), LunaBlas (Perú), Negroogle, Vatio, Googrol.
Las creadores de Blackle han sido criticados por la falta de claridad en sus argumentos. Un crítico, revisó hardware de Pc, probó monitores CRT y 23 de LCD, hallando que se ahorraba potencia en los monitores CRT, pero en menor cantidad a lo asegurado en el blog que inspiró a Blackle. Los monitores LCD probados mostraron un incremento en el uso de la potencia en la mayoría de los casos, aunque muchos de los más grandes (24″) usaban menos energía al trabajar con pantalla en negro. Así surgieron otros diseños de interfaz ecológica, como Greenle.
Frente a estas “pequeñas grandes contribuciones” al ahorro de energía y a la concienciación a través de Internet, me llama la atención otro buscador “ecológico” que afirmaba ser iniciativa del propio Google y resultó ser una estafa de un chico de Ciudad Real. Se trata de Ecoogler, un buscador que se recomendaba en la red con textos como este:
“Google ha sacado un nuevo buscador para ayudar a repoblar el amazonas y los bosques de todo el mundo. Se llama www.ecoogler.com , funciona igual que el buscador google.com y cada vez que lo usemos se donará 1 hoja (muchas hojas hacen un árbol).”
Era muy fácil descubrir que Google no estaba detrás de este proyecto (usando Whois, o simplemente preguntándose por qué Google iba a lanzar un proyecto sólo en español y sin dar explicación alguna), pero aún cabía preguntarse si de verdad se realizarían las plantaciones que se prometían. Leí en un foro de buscadores al propietario de este “proyecto” afirmando que su iniciativa respondía a su amor por el medio ambiente, y que cuando alcanzara 1.000.000 de impresiones donaría el dinero recaudado mediante AdSense a Aquaverde para la repoblación de los bosques amazónicos.
Pues bien, este chico ha alcanzado ya más de 6.000.000 de impresiones en ecoogler y no ha donado ni un céntimo de todo lo que está recaudando gracias a AdSense, es decir, a las empresas que están pagando por anunciarse en el listado de resultados de Google.
Me indigna tantísimo que ocurran cosas como ésta, que se utilice el enorme poder de Internet para defraudar a la gente… Y más aún cuando se está jugando con la protección del medio ambiente.
Leí ayer en El País sobre el lanzamiento de un nuevo buscador ecológico, Ecocho, que promete plantar 2 árboles por cada 1.000 visitas, incluso ya podemos ver en su home el contador con los árboles conseguidos hasta ahora.
En esta ocasión sí parece tratarse de una iniciativa fiable, pero al menos yo voy a esperar un tiempo hasta darle mi voto de confianza
Archivado en: Cambio Climático, energias renovables | Etiquetas: energias renovables, sostenibilidad
El pasado fin de semana leí en XL Semanal un especial muy interesante sobre cambio climático y sostenibilidad, y de él me llamó especialmente la atención un reportaje sobre la isla de El Hierro, con vocación de convertirse en isla 100% renovable.
Este proyecto comenzó a gestarse en 1997 con la firma del Protocolo de Kyoto, y se decidió convertir esta isla en ejemplo de Buena Práctica de Sostenibilidad, apostando por las fuentes de energía renovables. La meta es que en 2010 toda la energía utilizada en la isla proceda del agua, el viento y el Sol.
Su plan de desarrollo sostenible abarca prácticamente todos los aspectos de la vida en la isla: el transporte, el turismo, la agricultura, los planes urbanísticos: se fomenta la agricultura ecológica, la arquitectura tradicional, las “ecoaldeas”, se limitan las plazas hoteleras, se utiliza el hidrógeno como combustible, se protegen especies autóctonas y se potencia el reciclaje.
El eje central de este proyecto será la central hidroeólica que está a punto de empezar a construirse, y con la que se resolvería el mayor problema con que se encuentran las energías renovables: la incapacidad de almacenar la energía que no se utiliza. En esta central hidroeólica se producen 10 megavatios de electricidad, que se integran en la red de la isla, y el excedente energético se aprovecha para bombear el agua del mar hasta un depósito construido a 700 metros de altura. Si no hay viento, se deja caer este agua para accionar la central hidroeléctrica tradicional, que produce energía para una semana. Este sistema supondrá el 80-85% de la energía necesaria, y el resto se obtendrá mediante placas fotovoltaicas y energía solar térmica que tendrán los habitantes instaladas en sus casas.
Con este proyecto se dejan de emitir 18.700 toneladas de CO2, el mismo efecto que si se plantaran 20.000 campos de fútbol.
Me parece una iniciativa fantástica, que espero que dé ejemplo al resto de españoles y a la sociedad mundial en general, y nos haga ver que es posible luchar contra el cambio climático y que es más rentable de lo que creemos.
Ayer, 7 de abril, se celebró el Día Mundial de la Salud, y la Organización Mundial de la Salud no ha querido mantenerse al margen del tema que tanto preocupa a la clase política y a la p oblación en general, el cambio climático. Este año el Día Mundial de la Salud se ha centrado en la necesidad de proteger la salud de los efectos nocivos del cambio climático.
Con este gesto, la OMS reconoce que el cambio climático supone una amenaza para la seguridad sanitaria mundial, y es necesaria la colaboración entre naciones para afrontar estos problemas sanitarios.
Los riesgos a los que se refiere la OMS van desde los fenómenos meteorológicos extremos hasta modificaciones de la dinámica de enfermedades infecciosas. La incidencia y propagación de muchas de las enfermedades infecciosas dependen de las condiciones climáticas.
Aunque las repercusiones del cambio climático son difícilmente reversibles en años o décadas, algunos de sus efectos son evitables o al menos controlables. La OMS propone medidas concretas, como reforzar y controlar las enfermedades infecciosas, el uso más seguro de los suministros de agua, cada vez más escasa, o la reducción de la contaminación producida por los medios de transporte.
Comunicado de prensa de la OMS: “El cambio climático socavará los cimientos de la salud”
Documento de la OMS “Protección de la salud frente al cambio climático”
Archivado en: Cambio Climático, Deforestación, Tala de árboles | Etiquetas: Cambio Climático, Deforestación, FSC, madera
Greenpeace presentó ayer su “Guía de la buena madera”, para promover y orientar en el consumo de la madera. Da especies alternativas a las 33 más consumidas del mercado español, con el objetivo de no colaborar con la tala ilegal y la deforestación.
La guía está destinada al sector de la arquitectura, decoración e interiorismo y otros colectivos que prescriban madera, como responsables de contratación en la administración pública, empresas constructoras, etc.
Esta guía es la primera actividad de la campaña Salvar los bosques, salvar el clima, y pretende ser una herramienta para luchar contra la madera ilegal y la deforestación, responsables del cambio climático.
Eligiendo la madera de forma correcta se colabora con la gestión responsable de los bosques, manteniendo éstos su función de fijar CO2, uno de los gases de efecto invernadero responsables del cambio climático. La conservación y buen uso de los bosques es una de las acciones más eficaces para mitigar el cambio climático. También contribuye al desarrollo económico de las zonas rurales, al mantenimiento de pueblos indígenas y a la calidad de vida de las poblaciones que viven en y alrededor de los bosques.
La guía establece, entre las 30 especies más comunes en el mercado español, la siguiente clasificación:
- Maderas recomendadas: con sello FSC, madera reciclada y corcho.
- Maderas aceptables: castaño, roble, haya, pino silvestre y laricio, nogal, bambú, etc.
- Maderas problemáticas: abeto, alerce, hemlock, eucalipto, pino radiata, cedro rojo, etc.
- Maderas de alto riesgo: merbau, iroko, ipé, teca, wengué, jatoba, meranti, sapelli, etc.

“Frente al Cambio Climático, menos CO2″ es el lema bajo el que se ha convocado la manifestación del próximo domingo 20 de abril en Madrid, apoyada por asociaciones ecologistas, vecinales, de consumidores, sindicatos, plataformas ciudadanas, organizaciones sociales y de desarrollo. Han suscrito un texto en el que solicitan a las diferentes administraciones del Estado, y especialmente al nuevo Gobierno, los siguientes puntos: